POR: Néstor Jaime Islas Carreto.
La Fé por delante, y detrás de ella, cientos, miles de feligreses que como cada año, vienen a visitar a la Virgén de Guadalupe, llenos de esperanza, de que sus peticiones les serán cumplidas, salen de todos los puntos del país, en caminatas que suelen durar varios días.
La gran mayoría llenos de orgullo religioso, henchido el corazón, pero vacios los bolsillos, así como su estómago.
¡Pero eso no importa!,¡Lo importante!, ¡Lo que vale cualquier sacrificio!, es cumplir con la Patrona de América, no importa el hambre, el cansancio, las ampollas en los pies, las heridas.
Todo eso pasa a segundo termino, y a pesar de que llevo años viendo estas manifestaciones de Fé, no acabo de acostumbrarme a ver como esa gente que pasa hambre, frio y todo tipo de penalidades, llega al pie de la imagén de "La Morenita", y el primer movimiento que hacen después de persignarse, es meter la mano a sus empobrecidos bolsillos, para sacar las pocas monedas que les quedan, y depósitarlas de limosna para la Santa Madre.
Todo eso esta muy bien, lo único que no entiendo, es cómo los representantes del "papa", no hacen nada por impedirque esas monedas en lugar de ser limosna, sirvan para que sus agotados cuerpos, puedan recuperar fuerzas con algún alimento.
Tampoco entiendo, cómo quienes predican la palabra de Dios, no lo imitan en sus actos y ayudan a toda esa gente, por el contrario, muy orondos aceptan esas dadivas, para vivir a todo lujo, contraviniendo las enseñanzas de Jesucristo.
Es por eso que creo firmemente, que con la separación del estado-iglesia, se debe auditar a estos mercaderes de la Fé, vendedores de milagros, y hacerlos que paguen impuestos, eso por una parte por la otra, que se les impida enviar a "La Santa Sede" el famoso diezmo, ya que eso implica fuga de capitales que tanta falta hacen en nuestro país, para generar empleos, mejorar servicios, etc.
Mientras tanto no me queda más que admirar a toda esa gente, que viene desde lo más recondito del país, para adorar a "La Morenita Del Tepeyac".
No cabe duda la Fé mueve montañas, millones de feligreses, y la religión mueve montañas de oro, por algo el Vaticano a pesar de ser un mini estado, es de los más ricos del mundo, sino el más rico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario